«

»

Jun 06

Un tour por Belfast

Ya he dicho en más de una ocasión que soy un tío afortunado: hago un trabajo que me gusta, con el que me gano bien la vida y con el que viajo, a veces, a sitios interesantes. Y en esta ocasión ha tocado Belfast, en Irlanda del Norte.

Siempre me ha llamado la atención el gusto de los anglosajones por el eufemismo. Aún conociéndolos un poco, me sigue resultando llamativo que llamen “The Troubles” al conflicto norirlandés desarrollado durante unos 30 años, entre finales de los 60 y finales de los 90. Un conflicto que dejó más de 3.000 muertos y se refieren a él símplemente como “Los Problemas”. Por muy en mayúsculas que lo escriban, no me deja de chocar que pretendan resumir un conflicto tan complejo en una expresión tan genérica.

La historia está ahí para quien quiera consultarla: Unas cuantas guerras religiosas y episodios de violencia más esporádicos entre católicos y protestantes en los últimos 400 años. Durante los años 60, la población católica de Irlanda del Norte comenzó una campaña pro-derechos civiles inspirada en la que lideraba Martin Luther King en EEUU. La campaña protestaba contra la marginación a la que se sometía a los católicos en varios ámbitos legales. Esta campaña que fue pacífica en sus orígenes, fue respondida con repetidos episodios de violencia por parte de los lealistas protestantes, partidarios de mantener Irlanda Del Norte en el Reino Unido. Bueno, también fue sonada la represión ejercida por los soldados británicos (ver “Bloody Sunday”) que al principio fueron saludados por ambas partes y pronto fueron vistos como fuerzas ocupantes por los católicos. Violencia engendra violencia y de esa manera el IRA que existía hacía tiempo, pero era una organización débil, recibió numerosos voluntarios en sus filas y comenzaron a realizar atentados. Éstos eran respondidos por paramilitares protestantes en una espiral de disparos, bombas y sangre que duró hasta finales de los años 90.

A día de hoy, Belfast es una ciudad en relativa calma, pero en la cual se sigue palpando la tensión religiosa en el ambiente y donde ocasionalmente aún ocurren episodios aislados de violencia de baja intensidad. Hay una compañía llamada Paddy Campbell’s que organiza tours en taxi para ver lugares destacados del conflicto. Una de las zonas más calientes fue el oeste de Belfast y muy especialmente 2 calles cercanas (menos de 1 Km.) llamadas Shankill Road (100% protestante) y Falls Road (100% católica). Entre ellas se levantó un muro para dificultar los combates. Al muro se le llama “Peace Line” o “Peace Wall” (otro eufemismo). Tiene una altura que ronda los 5,5m para dificultar el lanzamiento de cócteles molotov, y tiene una serie de puertas permanentemente vigiladas que se cierran a las 19:00 y se vuelven a abrir a la mañana siguiente. Eso sí, los bomberos tienen la facultad de abrirlas en caso de emergencia. En 2012, el ayuntamiento hizo una encuesta a los residentes del área para retirar los muros y un 69% declaró que de momento es mejor dejarlos donde están.

La relativa calma de la ciudad es la que permite hacer un turismo impensable en otros tiempos, y es que además del muro en si mismo, merece la pena ver la colección de murales que adornan las casas de ambos bandos. Son murales para mí espeluznantes, que exaltan como héroes a determinados personajes por matar mucha gente del otro bando. Más abajo tenéis una galería de fotos. Una de ellas es especialmente curiosa, pues contiene una bandera republicana española con una placa en medio. Está en una de las puertas del muro, y la placa honra la memoria de 2 combatientes de las Brigadas Internacionales, caidos en las batallas de Jarama y Brunete. Los 2 norirlandeses, uno protestante y el otro católico. La lucha contra el fascismo como una de las pocas cosas que han compartido ambas comunidades a lo largo de la historia.

En el área de Falls Road, hay un mausoleo en homenaje a los muertos católicos. Por un lado, los del IRA, y por otro civiles. Algunos de ellos por disparos de balas de goma en manifestaciones. Cuando digo “balas de goma” no os perdáis la foto. Pensé que si nosotros nos quejamos de las pelotas que dispara la policía española, estos eran mucho más bestias. Además es especialmente famoso el mural dedicado a Bobby Sands, preso del IRA muerto en huelga de hambre en 1981 y que está dibujado en uno de los laterales de la sede del Sinn Fein. En la misma Falls Road hay otros murales que hacen referencia a cuestiones de política internacional, como el problema palestino o el encarcelamiento de Otegi.

Si pasáis por Belfast, no lo dudéis. El tour cuesta 30 libras y en cuanto seaís 2 ó 3 ya no sale tan caro. Cuando volvíamos al hotel el conductor me preguntó: “Bueno, ¿y que crees? ¿que soy católico o protestante?” Acerté 😉

PD: Como bien dice @morganrcu, este es uno de esos lugares en la Tierra que reafirman mi ateismo.

Share

Deja un comentario