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Ene 09

¿No lo tienes claro? En Twitter te lo explican

Uno de los chistes más recurrentes entre twitteros es la soltura con la que todo el mundo sienta cátedra sobre temas de los que, en el mejor de los casos, tiene una ligera idea. Yo siempre he pensado que Twitter es como un gran bar, en el que acabas haciendo corrillo para hablar con tu gente más afin, y de vez en cuando alguien del corrillo suelta: “Mira lo que dice aquel”. “Aquel” es alguien que está soltando una lección magistral en otro lado de la barra del bar, en voz alta, sobre el tema más insospechado. De hecho, este es uno de los estereotipos más reconocibles de “cuñao”.

En los últimos días, y a raíz del asesinato de los trabajadores de la revista francesa “Charlie Hebdo”, hemos visto a cuñaos twitteros por doquier impartir doctrina sobre el Corán, la Yihad, políticas de inmigración, atentados de falsa bandera, y esta tarde, operaciones policiales de asalto a un local para liberar rehenes.

Por hacer la historia un poco más corta, me voy a centrar en la Yihad. Como ya he explicado más de una vez, he tenido la suerte de viajar bastante a lo largo de mi vida, tanto por trabajo como por placer. Y unos cuantos de esos viajes han sido por el mundo árabe. Me encontré gente muy interesante por el camino, con la que hablé de los temas más variopintos, la religión y la política entre ellos. Unos eran más y otros menos creyentes, y en general todos estaban de acuerdo en que interpretar un libro sagrado de hace 1400 años desde la óptica del siglo XXI no es nada fácil. Y de hecho, la traducción de la palabra Yihad al árabe moderno no está muy clara. Como no todo el mundo entiende el Corán con leerlo (y según donde, no todos saben leer), cuando tiene dudas acude a su mezquita y le pregunta al Imán, mayormente un estudioso del Corán. Y según sea este un peligroso iluminado o alguien con sentido común, les dará una u otra respuesta.

Antes de seguir, quiero recordar que soy ateo. Por tanto, entender el Corán u cualquier otro texto sagrado no tiene más interés para mí que comprender un poco mejor el mundo que me rodea. No soy ningún experto en la materia y sólo cuento lo que he ido entendiendo a través de la lectura y la conversación. Y voy a elegir una conversación en concreto.

Agosto de 2004. El clérigo chií Muqtada Al-Sadr y su Ejército de Al-Mahdi se rebelan contra las potencias occidentales que ocupan Irak y en un momento de la batalla acaban atrincherados en la Mezquita del Imán Alí en Nayaf. Este hecho siembra la alarma en el Islam chií, pues esta mezquita es un lugar de especial importancia para ellos (el 3º más sagrado). Mientras esto ocurría yo estaba en Líbano, más exáctamente en el valle de la Bekaa hablando con otro clérigo chií muy diferente. Olvidé ya su nombre, pero no que estaba convocado la semana siguiente a un cónclave de eminencias chiíes para tratar la situación en Nayaf. Estaba en contra de la intervención americana en Irak, pero decía que Al-Sadr era un chico joven, irreflexivo e irresponsable que había puesto en grave peligro un lugar sagrado.

Nos invitó a comer a su casa y una vez roto el hielo, entre otras conversaciones menos comprometidas, hablamos un rato sin tapujos pero con respeto de lo que no nos gustaba de nuestras respectivas religiones y sociedades. Y acabó apareciendo la Yihad. Tras dejar claro que él estaba en contra de cualquier tipo de violencia para defender sus creencias, nos explicó que “Yihad” se interpretó como “Guerra Santa” en los primeros siglos del Islam, y en efecto los musulmanes se lanzaron desde la Península Arábiga a conquistar el mundo conocido en el siglo VII. Pero según nos explicó, en tiempos modernos es mucho más frecuente interpretar “Yihad” no como lucha militar sino como “esfuerzo”. El esfuerzo para seguir la religión y resistir a las tentaciones como el alcohol, o el esfuerzo para construir una sociedad que siga los principios del Islam. Por supuesto, “frecuente” no significa “unánime” y sigue habiendo iluminados que defienden la lucha con las armas para defender o extender su fe. Es el caso de algunos clérigos chiíes y especialmente la rama wahabí (o salafista)del Islam, base del fundamentalismo moderno. Durante siglos fue considerada abiertamente herética, pero en el momento en que se encontró petróleo en Arabia Saudí, y la familia real de este país, practicante del wahabismo, se vio forrada de pasta, pues ya dejaron de ser tan herejes. Me explico, ¿no?

Así que unos cuantos musulmanes no terminan de tener 100% claro lo que les pide el Corán y tienen que preguntar, y aquel clérigo dejó claro que lo que nos contó era su visión del Corán y que, como los seres humanos cometemos errores, la suya no era la verdad absoluta. Después de leer unas cuantas veces en Twitter durante estos días “Los musulmanes matan a los que les llevan la contraria porque el Corán lo dice textualmente”, si volviera a tener delante a aquel clérigo le diría: “¿Tienes dudas sobre el concepto ‘Yihad’? En Twitter te lo explican en un momento”.

 

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